
Experimento la dolorosa necesidad
de convencerme a mí mismo de que existo,
de veras,
en el mundo real;
de que participo en el eco y la angustia de todos,
y cierro los puños,
ataco,
maldigo y blasfemo
para obligar a los demás a que reconozcan mi existencia.
Sin embargo rara vez lo consigo.
0 Comments:
Post a Comment
<< Home