Historia de alguien que amo y no lo amaron.

Friday, March 09, 2007

Dia de mi muerte


Ayer he muerto. Todo ha muerto en mi. ya no quiero sentir, pensar, ni actuar.
Muerto estoy para el mundo y para mi.
Muerto, queriendo cada segundo mas morir.

Monday, August 07, 2006

En que momento?. El dolor de un sueño que jamas existio ni existira.


No pertenezco aqui. Nunca perteneci, ni pertenecere.
Hay miles de recuerdos en mi, pero no aqui.
No existe el pasado, ni siquiera el presente.
Vacio de amor y cariño para dar, gentes que no saben amar.
Ayer fui yo, hoy quizas seas tu, y mañana a nadie le importa.
Se que tengo que salir de aqui.
Se que mi tiempo se acabo.

Thursday, August 03, 2006

La Nada


El sol ya no ilumina,
La luna ya no me guía,
Y las estrellas,
dejan de ser estrellas,
Y son pecados, q perturban,
Q lastiman,
Y el mar se inquieta,
Y deja de ser tibio,
Y deja de ser paciente,
Y esa brisa q me sonroja,
Me hace temblar,
Los ojos q siempre vi brillar,
Solo quieren sangrar,
Y las flores se marchitan,
Y la primavera se va,
El día esta nublado,
Y desaparece la felicidad,
Y se instala la tristeza y la soledad,
Mis lágrimas me invaden,
Pierdo mis anhelos, mis sonrisas,
Y la luz q algún día me ilumino.
Esa luz fueron tus ojos,
Q se cansaron de esperar,
Por ese sueño q murió junto al olvido,
Por las caricias,
Q siempre te quise dar

Dolor


Por que cuando mis lagrimas caen,
Vos sos la causa,
Los respiros se desvanecen,
Yo solo quiero morir,
Por q no te tengo en mis brazos,
Por q no te das cuenta de todo lo q siento?.
Nunca podrás lograr tu propósito,
Tus palabras no me lastiman,
Sos mi debilidad lo se,
Amarte es lo quiero y nada mas.
Soy fuerte con tu risa, con tu llanto,
Con tu felicidad,
Por q al escucharte una luz ilumina mi corazón.
Cuando el cielo esta desnudo,
Y no te encuentro,
Comienzo a derrumbarme,
Pediré el mismo deseo,
A cada estrella q encuentre en mi camino,
Pediré q no amemos toda una vida,
Y mas.
Pierdo el control,
Rompo el silencio,
Pido a la luna q me devuelva tu reflejo

Wednesday, August 02, 2006

AcuerdaTe


Acuérdate de la noche de liberación
en la que, al caer tu cuerpo suelto como una tela,
respiraste un poco del aire incorruptible;
acuérdate también de los que te han vuelto a aprisionar.
Acuérdate de tus cómplices y de los fraudes en común
y de ese gran deseo de salir de la jaula.
Y acuérdate sobre todo del día en que querías arrojarlo todo,
de cualquier modo.
Pero yo vigilaba en tu noche, vigilaba mientras dormías,
te hice tocar tu propia carne, te hice recordar a los tuyos,
te hice recoger tus lamentos.
Acuérdate de mí.
Y acuérdate que soy el hombre que vino y lo rompió todo,
te tomó con su tosca mano,
te arrancó de tus sueños y te obligó a sentarte bajo el abrazador sol de pleno día.
Y acuérdate de que no sabes recordar.
Acuérdate de que todo se paga,
acuérdate de tu felicidad,
pero cuando te trituraron el corazón, era ya demasiado tarde para pagar por adelantado.
Pero acuérdate de que el amor no es de nadie,
de que en tu corazón de carne no hay nadie,
de que el sol no pertenece a nadie,
ruborízate al contemplar el pantanal de tu corazón.
Acuérdate que entre mis entumecidos dedos,
tu pobre memoria me dejó escapar.
Acuérdate de los que te dicen: acuérdate.
Acuérdate de la voz que te decía: no caigas.
Y acuérdate del placer equívoco de la caída.
Acuérdate, historia mía, de las dos caras de la medalla

Busqueda


Experimento la dolorosa necesidad
de convencerme a mí mismo de que existo,
de veras,
en el mundo real;
de que participo en el eco y la angustia de todos,
y cierro los puños,
ataco,
maldigo y blasfemo
para obligar a los demás a que reconozcan mi existencia.
Sin embargo rara vez lo consigo.

He Soñado contigo


Desde el silencio,
desde las sombras de las cuales no salí nunca para ti,
yo que no caminé,
no caminaré nunca tu camino,
no volveré a conocer nunca el tono de tu voz,
tus risas,
ni volveré a mirar tus lágrimas,
no volveré a ser nunca más una imagen en tu retina
ni un pensamiento en tu alma,
pero que te he conocido en un instante
tan plena como si fueras un cuento creado por mis deseos y mi pluma,
sí, te he conocido.
Yo que no creo en la muerte de los que aman,
ni en la vida de los que no aman,
te digo lo que no me oirás nunca decir, y que ya sabes:
"Es imposible que no seas feliz.
Y, sin embargo, nos encontraremos;
no aquí en esta ciudad, que vio nacer y morir nuestro amor,
no en esta suerte terrenal,
sino en la eternidad indestructible,
continua y consciente de su eterna continuidad pasada y a transcurrir.
¡Nos hemos conocido y amado, cuántas veces!

Ya no importa el dolor,
porque entre la pena y la nada... elijo la pena